Muelle de Santa Mónica

Muelle de Santa Mónica

El Muelle de Santa Mónica, ubicado en la mitad de la Playa de Santa Mónica, es uno de los lugares más emblemáticos del condado. Conocido como el punto final de la mítica Ruta 66, ofrece entretenimiento asegurado gracias a su popular parque de atracciones.

El muelle cuenta con una estampa muy particular y se encuentra animado en todo momento gracias a sus locales de comida y el acuario, pero especialmente gracias a Pacific Park, un lugar cargado de magia que continúa embargando a sus visitantes con su encanto como ya lo hacía años atrás.

Otro de los puntos del muelle que atrae a los curiosos es el punto final de la mítica Ruta 66, por lo que son muchos los que se acercan hasta allí para hacerse una foto con el cartel que marca el final de la ruta.

Pacific Park

Instalado en 1916 sobre el recientemente construido Muelle de Santa Mónica, el parque de atracciones Pacific Park tuvo su apogeo en la década de 1920 pero desapareció durante la Depresión. Tras permanecer cerrado durante varias décadas, el muelle volvió a cobrar vida y en 1996 el parque volvió a abrir sus puertas al público.

Uno de los lugares más emblemáticos del parque es el tiovivo de madera construido en 1922 que continúa funcionando a la perfección y haciendo las delicias de pequeños y mayores con sus coloridos caballos tallados a mano.

Otras atracciones que destacan son la noria Pacific Wheel, que ofrece espectaculares vistas panorámicas del área y funciona con energía solar, o la montaña rusa de acero que ofrece una subida de adrenalina alcanzando velocidades de más de 50 kilómetros por hora.

Un paseo por el muelle

Uno de los momentos más agradables para visitar el muelle es al atardecer, de este modo podréis disfrutar del encanto de la costa cuando se tiñe de colores dorados y el muelle cambia de aspecto para dar paso a su estampa nocturna cargada de luces y colores.